Las Hurdes suma 45 nuevos Monitores Starlight tras una formación histórica en Extremadura

El primer Curso de Monitores Astronómicos Starlight celebrado en Extremadura concluye con 45 nuevos profesionales formados en astronomía, astroturismo, divulgación y protección del cielo nocturno.

14 September 2026

Las Hurdes cuentan desde este fin de semana con nuevos aliados para mirar, interpretar y, sobre todo, proteger sus estrellas. El XLIV Curso de Monitores/as Astronómicos/as Starlight, celebrado del 7 al 12 de septiembre en Pinofranqueado (Cáceres), ha concluido con la formación de 45 nuevos Monitores Starlight, culminando además un hito para la comunidad autónoma: ha sido el primer curso de estas características que la Fundación Starlight celebra en Extremadura.

Aunque una parte importante del alumnado procedía de diferentes puntos de Extremadura, la convocatoria también ha reunido a participantes llegados de otras comunidades autónomas, convirtiendo durante seis intensas jornadas a Las Hurdes en un punto de encuentro para personas vinculadas a la astronomía, el turismo, la divulgación, el medio ambiente y nuevos proyectos relacionados con el astroturismo.

La formación, de 60 horas teóricas y prácticas, se ha desarrollado principalmente en el Centro de Documentación de Las Hurdes, en Pinofranqueado. El curso ha sido organizado por la Comarca de Las Hurdes, a través de ADIC-Hurdes, con la colaboración de la Fundación Starlight y financiación de la Unión Europea, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la Junta de Extremadura y la Diputación Provincial de Cáceres.

Mucho más que aprender astronomía

Convertirse en Monitor Astronómico Starlight implica adquirir una formación transversal. Durante el curso, los participantes han profundizado en materias como mecánica celeste, Sistema Solar, exoplanetas, evolución estelar, galaxias, cosmología, relatividad o instrumentación astronómica, pero también en interpretación del firmamento, creación de experiencias turísticas, comunicación, conducción de grupos durante la noche, astrofotografía y protección del cielo.

El objetivo no es formar únicamente personas capaces de manejar un telescopio, sino profesionales que sepan traducir el conocimiento astronómico en experiencias comprensibles, rigurosas y atractivas para el público, capaces además de poner en valor el cielo nocturno como recurso científico, cultural, ambiental y turístico.

Precisamente esa visión transversal ha marcado la composición del profesorado, con especialistas procedentes de la astronomía profesional, la divulgación, el turismo, la comunicación, la iluminación o la protección del medio nocturno.

Una formación multidisciplinar y muy práctica

El curso ha contado con un amplio equipo docente especializado en astronomía, astrofísica, astroturismo, divulgación, comunicación, iluminación, patrimonio y conducción de grupos, lo que ha permitido abordar la formación desde una perspectiva especialmente completa.

A lo largo de las seis jornadas, el alumnado ha profundizado en cuestiones como la historia de la astronomía, el Sistema Solar, los exoplanetas, la evolución estelar, las galaxias, la cosmología, la relatividad y los agujeros negros, pero también en materias directamente relacionadas con el desarrollo profesional del astroturismo: creación de productos y experiencias, interpretación del cielo, didáctica de la astronomía, uso de herramientas digitales, comunicación, marketing, accesibilidad o modelos de negocio.

Uno de los aspectos más destacados ha sido, además, el carácter práctico de la formación. Las sesiones nocturnas permitieron trabajar sobre el terreno la orientación celeste, el reconocimiento del firmamento, el manejo y configuración de telescopios, la observación astronómica, la astrofotografía y la medición de la calidad del cielo.

La protección del cielo nocturno ocupó igualmente un lugar central, con contenidos dedicados a la contaminación lumínica, el alumbrado inteligente, la normativa vigente y los parámetros utilizados para evaluar la calidad del cielo. Esta dimensión resulta esencial dentro del modelo Starlight, que entiende el astroturismo no solo como una herramienta de dinamización territorial, sino también como una vía para sensibilizar sobre la conservación de la oscuridad natural de la noche.

También se trabajó de forma específica el papel del cielo como recurso turístico y cultural, su capacidad para generar nuevas oportunidades en el medio rural y las herramientas necesarias para comunicar y promocionar adecuadamente las experiencias vinculadas a la observación de las estrellas.

45 nuevos Monitores y una oportunidad para Extremadura

La elección de Las Hurdes para esta primera formación celebrada en Extremadura tiene además un importante componente territorial. La comarca forma parte de la red Starlight desde 2021 y ha trabajado durante los últimos años para consolidar el cielo nocturno como uno de los recursos capaces de complementar su extraordinario patrimonio natural, cultural, paisajístico y etnográfico.

Ahora, la incorporación de nuevos profesionales formados supone dar un paso más: contar con personas capacitadas para convertir esa calidad del cielo en actividades, productos y experiencias de astroturismo, al tiempo que colaboran en su conservación.

La repercusión del curso va, además, más allá de Las Hurdes. El elevado número de participantes extremeños permite reforzar el tejido profesional relacionado con el turismo de estrellas en una comunidad que cuenta ya con distintos territorios certificados por la Fundación Starlight, mientras que la presencia de alumnado llegado de otras comunidades favorece el intercambio de experiencias y la creación de redes entre diferentes lugares de España.

Los 45 nuevos Monitores Astronómicos Starlight se incorporan así a una comunidad internacional que comparte una misma responsabilidad: ayudar a que cada vez más personas puedan conocer el cielo, disfrutarlo y comprender por qué merece ser protegido.

Para Las Hurdes, el curso deja algo todavía más valioso que seis días de intensa formación. Deja personas preparadas para que las estrellas continúen siendo parte del presente y del futuro del territorio.